miércoles, 10 de noviembre de 2010

Almohada

Había estrellas rojas y amarillas al darle la vuelta a la almohada, soñaba con los ojos cerrados y solo distinguía colores tenues entre mis parpados, imprecisas siluetas precisas. Sentía el asfalto tocar mis manos, entonces decidí erguirme y moverme. Corrí por las voces, sentía desesperanza y volví, dormí en el sueño.
Era como ver algo nuevo de una creación de un dragón, era primavera y nevaba, se combinaba lo viejo en lo nuevo, estéticamente confuso y feo.
Y la irracional y destructiva naturaleza término por destruir lo que le estorbaba… el hombre. Corrió desnuda en su propia creación.
Tu beso fantasma. Las venas son azules. Luz cegadora de lo nuevo.

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